¿Cómo vencer la ansiedad?

Es la pregunta a la cual vamos a darle respuesta con el fin de que puedas aprender a controlarla y sentirte en balance de todas tus emociones. La ansiedad puede experimentarse desde una molestia pasajera por alguna situación inesperada, pero también puede convertirse en el «compañero no deseado» de tu vida. Porque vivir las consecuencias de la ansiedad es tan desagradable para algunos que este artículo hago un recuento de lo más importante para que recuperen su equilibrio emocional.

Si quieres vencer la ansiedad, ven a leer y aprender algunos trucos que te describiré en este artículo. Por ahora, ¡iniciemos en orden! Primero vamos a comprender qué es la ansiedad, cómo funciona y para qué esta allí. Luego te daré algunas estrategias que te ayudaran a sentirte mucho mejor.

 

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta ante situaciones que se consideran una amenaza. Esta respuesta nos permite «ser más eficientes» a la hora de manejar esas amenazas, logrando así que nos adaptemos mejor a dichas situaciones. Sin embargo, no todos gestionamos la ansiedad de la misma manera. Para algunos puede convertirse en un estado emocional alterado y continuo, afectando su salud física y emocional.

La forma en como manejemos la ansiedad, depende de factores como: el tipo de personalidad, la historia de vida y el funcionamiento cerebral. Esa amalgama que somos entre personalidad, historias y funcionamiento físico influyen en gran medida en la forma en cómo nos enfrentamos situaciones críticas o inesperadas. A esto se une también las exigencias sociales, lo que podríamos llamar «el estilo de vida moderno», en el cual se espera cierto tipo de respuesta de parte de cada uno de nosotros.

No es casual que escuchemos a madres «estresadas» por las tareas de sus hijos a niveles de pre-escolar por ejemplo. O que un trabajador deba estar siempre con «buena actitud» a pesar de las exigencias laborales en cuanto a largas horas de trabajo o viajes continuos sin poder ver a sus familias.

 

Existen diversas circunstancias que pueden desencadenar la ansiedad.

Pero ojo! No le temas a la ansiedad, aquí nos enfocaremos en comprender mejor como funciona y las estrategias para mejorar tu equilibrio emocional. 

 

 

¿Cómo funciona nuestro cerebro? La visión de Paul MacLean:

El Cerebro triuno:

El cerebro triuno o triúnico es un concepto desarrollado por el neurocientífico Paul MacLean para hacer referencia a las tres partes o cerebros especializados en los seres humanos. Estas partes se desarrollan en diferentes momentos del ciclo evolutivo y suceden desde la base del cerebro hacia afuera. La parte más antigua y primitiva del cerebro se desarrolla en el útero, mientras que el cerebro emocional se organiza en los primeros seis años de vida y la corteza prefrontal se desarrolla al final.

 

El cerebro reptiliano:

El cerebro reptiliano es el primero en formarse y se le llama así porque responde a los impulsos básicos al igual que los reptiles. Se ubica en el tronco cerebral y sus funciones básicas se centran en la respiración, alimentación y otros sistemas básicos de nuestra vida.

 

El cerebro emocional (mamífero):

El cerebro emocional o mamífero se ubica justo encima del cerebro reptiliano e incluye el área límbica en el centro del Sistema Nervioso Central (SNC) y comienza a desarrollarse desde que nace el bebé. Aquí se encuentra el motor básico de las emociones, donde se monitorea las necesidades de supervivencia, el peligro o el placer y el bienestar.

Las emociones intensas activan el sistema límbico, concretamente el área de la amígdala. La amígdala es la encargada de avisarnos de peligros (centro del miedo) y poner en marcha distintas respuestas.

 

El cerebro racional (la neocorteza):

La parte más joven de nuestro cerebro triuno es la neocorteza. Es el área que más nos diferencia del resto de animales. Aquí se encuentra la corteza prefrontal, que es la encargada de la planificación, anticipación, percepción del tiempo y lo más interesante, nuestra capacidad para tomar decisiones.

Los lóbulos frontales forman parte del cerebro racional y equilibran el límite entre los impulsos y el comportamiento aceptable en una determinada situación. El buen funcionamiento de los lóbulos frontales es crucial para las siguientes funciones:

  • Mantener relaciones armónicas con los seres humanos.
  • Evitar que hagamos cosas que nos pondrán en un compromiso o que pueden dañar a los demás.
  • Regular nuestros impulsos: hambre, sexo, enfado…

En realidad, el cerebro racional ocupa solo un 30% del espacio craneal, y se ocupa básicamente del mundo exterior.

Nuestro cerebro y la serotonina:

La serotonina es uno de los neurotransmisores relacionados con nuestros estados de ánimo. Actúa tanto dentro como fuera del cerebro y tiene múltiples efectos en el bienestar emocional.

1. Ayudan con la digestión:

La serotonina en la sangre se comporta como una hormona y en el cerebro actúa como neurotransmisor. Además funciona como enlcace entre las neuronas para influir unas sobre otras. Esto produce actividad cerebral al llevar información de una neurona a otra. Lo más interesante de esto es que las mayores concentraciones de serotonina se encuentra en el sistema digestivo.

2. Regula los estados de ánimo positivos y negativos

La serotonina es una de las sustancias relacionadas con estados de ánimo como la depresión y la ansiedad. Dificultades con la síntesis de la serotonina en el cuerpo van a afectar el estado de ánimo de la persona.

 

3. Controla el nivel de temperatura del cuerpo

La serotonina interviene además en la regulación de la temperatura corporal.

 

4. Influye sobre el deseo sexual y sentimiento de amor

Se ha comprobado una relación entre los niveles de serotonina y la libido sexual y su efecto en la capacidad de enamorarnos. Se ha estudiado que altos niveles de serotonina se relacionan con la falta de deseo sexual y viceversa.

 

5. Regula los niveles de agresividad

La serotonina ayuda en la regular de la impulsividad, siendo que las personas más impulsivas y violentas tienden a tener menos niveles de serotonina, actuando sobre puntos clave del cerebro, que aquellas más pacíficas.

 

6. Regula el ciclo del sueño:

Los niveles de serotonina cambian a lo largo del día según sea vigilia o sueño, tendiendo a llegar a su máximo en los momentos más soleados del día, mientras que durante el sueño profundo bajan a su mínimo. De este modo la producción de serotonina influye regulando nuestra capacidad para dormir, favoreciendo o dificultando la conciliación del sueño.

 

¿Cómo vencer la ansiedad?

A continuación encontrarás 7 recomendaciones que te ayudarán a controlar tu ansiedad. 

 

1. Empodérate ante tus emociones:

Hablar del ciclo de la ansiedad se relaciona también con no lograr frenar los síntomas de la ansiedad. Por eso, para controlar la ansiedad es es necesario reconocer estos patrones repetitivos de comportamiento y frenarlos a través de tu enfoque personal.

 

2. Vive un día a la vez:

En la ansiedad puede darse el atropello de pensamientos y sensaciones en la persona al punto de producir gran incomodidad. Esto puede llevar a la persona a desenfocarse de sus actividades y objetivos.

 

3. Divide tus actividades en tareas pequeñas y sencillas:

Una forma eficaz de mantener el enfoque y tu equilibrio emocional es hacer una cosa a la vez. Dividir las actividades en tareas sencillas te va a llevar de forma más sencilla a tu objetivo sin pasar altas cuotas de estrés.

 

4. Tómate tu tiempo, no te sobre exijas:

Busca más en balance de tus emociones como una forma de vencer tu ansiedad por medio de descansos cortos y periódicos. Esto te permitirá mayor flexibilidad.

 

6. Deja de pelearte con tu ansiedad:

Entre mayor fuerza hagas para deshacerte de tu ansiedad, ésta se fijará con mayor fuerza en ti. Es por esto que el esfuerzo lo enfocarás en construir nuevos hábitos de vida que te lleven al equilibrio emocional. Tendrás mejores resultados de esta forma.

 

7. Estimula creativamente tus sentidos:

Un aspecto que ayuda a controlar la ansiedad es romper el ciclo de la ansiedad es estimular los sentidos. Por ejemplo, cuando surgen los pensamientos repetitivos, el uso de los sentidos ayuda a romper con este ciclo. Aquí te dejo algunos ejercicios sencillos:

  • Sentido del tacto: Puedes tener a mano algún elemento de textura suave para que puedas manipular en momentos de ansiedad. Para ello puedes usar, bolas anti-estrés, pompones de lana o anillos giratorios.
  • Sentido del oído: Definitivamente la música es fantástica para controlar la ansiedad. Te recomiendo a Bach si buscas relajarte, a Kítaro para tus momentos de meditación, Bethoven si quieres un efecto estimulante o a Mozart para armonizarte.
  • Sentido del olfato: Aprovecha la aroma terapia para romper con el ciclo de la ansiedad. Cómete una fruta y concéntrate en su aroma o coloca un difusor con esencia de lavanda, te ayudará a controlar tu ansiedad.
  • Sentido de la vista: Separa un día para ir al museo y ve a llenarte del color, textura y forma que allí te encuentres.
  • Sentido del gusto: Recuerdas la fruta que te decía anteriormente, pues aprovecha para degustarla con calma e identificando su sabor en todo detalle.

 

Este tipo de ejercicio te ayudará a concentrar tu atención por un rato en actividades creativas que despertarán áreas cerebrales que pueden ayudar a equilibrar tus emociones. Pero si quieres resolver este tema en mayor profundidad ve a conocer mis servicios y toma la sesión de descubrimiento para que pueda ayudarte.

Por lo pronto, déjame un comentario con el ejercicio que vas a activar ahora para vencer tu ansiedad.