Un diario es uno de los instrumentos de transformación personal más poderoso que puedes tener en tus manos.

Es inclusivo, personal, fácil de conseguir y con un potencial a quien solo tú puedes ponerle límites. Desde una niña impactada por la guerra como Ana Frank, hasta escritores consumados como Leon Tolstoi, Henry Miller o Virginia Woolf, todos de alguna menara han sentido la necesidad de expresar sus vivencias en un cuaderno, convirtiéndolo en una bitácora de vida y en un objeto catalizador de emociones.

¿Alguna vez has querido escribir un diario?,

o tal vez ya lo estás haciendo y quieras potenciar tu experiencia con ello. Pues vamos a reflexionar sobre esto. He tenido diarios en todas las formas imaginadas. En cuadernos, agendas, trozos de papel y hasta en los márgenes de los libros. Donde encuentres una caja en mi taller, allí encontrarás algo escrito por mí.

Pero… ¿Por qué escribimos quienes escribimos?

Razones hay muchas, las mías se relacionan con estas 3 palabras:

  • Claridad mental
  • Encuentro personal
  • Inquietud creativa

 

Siempre me detengo a pensar si ¿Será que estas necesidades solo son mías?, y ¿Cómo hacen las personas que no escriben cotidianamente para comprender sus mundos internos?

Porque cuando hablo de hacer un diario, no solo me refiero a ese objeto que guarda en su interior palabras, él también resulta un coleccionador de imágenes, dibujos, garabatos y elementos significativos para su dueño o dueña.

De alguna manera, necesitamos escribirnos, dibujarnos y contenernos para lograr comprender lo que nuestra mente quiere explicar. Estoy segura de que en el mundo existe una buena cantidad de personas con una mente inquieta que vive la urgencia de entenderse desde la expresión gráfica y escrita. Y si tú eres una de ellas, eres de las mías.

Si bien un diario no es el terapeuta; escribir, dibujar y garabatear son actividades terapéuticas por sí mismas. Hacer un diario es una actividad que permite la liberación de tu carga mental, sobre todo, cuando lo haces a mano. Es muy frecuente para algunos, que los pensamientos se agolpen en la mente como una estampida de animales y que en situaciones de estrés o ansiedad, resulten una invasión a tu paz y una forma de dificultar tu vida cotidiana, tus tiempos de descanso e inclusive tu toma de decisiones.

Así que razones para hacer un diario puede haber muchas y hoy quiero motivarte a que comiences el tuyo con estas 7 acciones reveladoras:

Querido diario:

Para que puedas dar inicio a la práctica de escribir tu diario, vamos a comenzar por comprender que un diario es la suma de: el objeto en cuestión, ya sea un cuaderno, un conjunto de hojas recicladas o una de esas hermosas libretas que encuentras en lugares especializados. Además, un diario es el ejercicio de escribir con regularidad, de plasmar allí tus recuerdos y sobre todo de procurar tratarte con honestidad y autorrespeto. Porque finalmente, el diario es el encuentro contigo y todo el proceso de inscribirte allí a pesar de las circunstancias. Es la oportunidad de leerte y encontrar nuevos significados, es un refugio donde puedes ser sin excusas.

Cómo empezar un diario personal

Ejercicio 1: Ve por tu cuaderno. Si es sencillo y “barato”, mejor. Así te quitarás algunas trabas a la hora de iniciar. Identifícalo de alguna manera. Puede ser desde poner tu nombre en él o hacer alguna decoración. Que sea en libertad y funcione como un motivador. Por ejemplo: mis diarios no están decorados, pero sí tienen una dedicatoria en su interior.

 

¿Qué quieres de tu diario?:

Lo que inicias sin un propósito claro irá perdiendo fuerza mientras avanzas. Por eso el propósito de tu diario es vital. El punto no es quedarte aquí identificando el propósito, sino que te permitas la libertad de escribir. El por qué son las razones. Qué te motiva a tener un diario. Tal vez porque quieres vivir con todos tus sentidos la vida que tienes.

Ejercicio 2: Inicia tu diario escribiendo todo lo que quieres lograr con esta actividad. Puedes enumerar las inquietudes o dudas que te llevan a iniciar con tu diario e inclusive puedes identificar qué te gustaría que ocurriera gracias a la escritura de tu diario. Por ejemplo: En mi último diario dejé 2 hojas al inicio del cuaderno con el fin de ir progresivamente agregando mis reflexiones, objetivos y deseos que tengo sobre mi escritura en el diario. Como ves es una acción que se mantiene activa mientras avanzo.

¿Dónde puedes tener tu diario?:

Recuerdo cuando era niña, los diarios de moda tenían decoraciones intrincadas y siempre una llave. Los diarios son personales y la llave que abría el pequeño cuaderno lo confirmaba. Hoy día con toda la tecnología al alcance, pues puedes tener tu diario en digital. Sin embargo, la mejor manera de aprovechar tu proceso de producción mental es si llevas tu diario a mano y en papel. La verdad, cualquier viejo cuaderno puede convertirse en tu mejor amigo. Y se propone que se a mano porque así activas conexiones que te permiten ir progresivamente comprendiendo idea a idea como una tejedora.

 

¿Quién puede hacer tu diario y leerlo?:

Si quieres que seas tú, pues tu misma. Sé de diarios hechos en grupo, pero lo hermoso de esta actividad es que puedas con ella fortalecer la intimidad contigo. Es por ello que muchos de los escritores de diarios han desarrollado además un código para que lo que allí plasman se mantenga siempre discreto. Entre mis consultantes, sobre todo las adolescentes, siempre existe la inquietud de “si alguien lee esto”, pues bien. Tu diario pertenece a tu mundo interno, a tu intelecto y a tu bienestar emocional, por ello eres tu la dueña de tu diario.

¿Cuándo ponerse con el diario?:

Puedes iniciar ahora mismo, pero para que tu práctica con tu diario sea provechosa, lo mejor es que decidas ir desarrollando el hábito de escribir en él. Así que para ponerte con tu diario, lo mejor es que definas a qué hora del día es mejor para ti, según tus actividades diarias. 

Algo que me preguntan seguido mis consultantes es si un diario requiere ser escrito todos los días. Mi respuesta siempre ha sido: “tú eres quien lo decide”. Depende en gran medida de las preguntas anteriores. 

Cómo dar inicio a tu diario: Gracias a la actividad con un diario puedes fortalecer tu conciencia personal y la comprensión de ti misma, tus pensamientos y su relación con tus emociones.

Escribir un diario terapéutico:

A mis consultantes siempre les asigno la elaboración de su diario terapéutico. Es una práctica importante durante el proceso por los beneficios psicológicos que aporta. Durante las sesiones se tratan temas y objetivos que requieren de un seguimiento y el diario viene a ser la herramienta para que la persona pueda dar el seguimiento a su manera, dejando en el diario sus impresiones, dudas, sueños, sentimientos o temores. Se basa en una escritura de tipo reflexiva, junto con la elaboración de dibujos que incluyen información vital para el proceso de terapia. Resulta en una bitácora de vida, de emociones y de los avances que la persona hace durante el proceso.

 

El máximo beneficio de escribir un diario:

Hacer un diario es la oportunidad de poner en orden tu caos interno, de escuchar una a una las voces que se agolpan en tu interior, de encarar tus mayores temores y sobre todo de darte cuenta. El acto de darse cuenta, el momento de “EUREKA” es la puerta de entrada al proceso transformador.

Si quieres aprovechar tus momentos de “eureka”, para que funcionen como un acelerador de tu creatividad y lo que quieres lograr en tu vida, únete a la comunidad de La Renacentista.

La Renacentista es más que una comunidad, es un viaje de autodescubrimiento y empoderamiento personal diseñado exclusivamente para mujeres multipotenciales como tú.

Aprenderás a explorar la riqueza de tus talentos, encontrar el equilibrio entre tus diversas pasiones y construir un camino lleno de significado.

Comienza con un diario:

No es lo mismo tener un diario que hacer un diario. Suena obvio, pero para dar inicio a la travesía con un diario, es necesario hacer esta reflexión, porque te ahorrará mucho tiempo de postergaciones.

Cuando se tiene un diario, se tiene un objeto. Este puede ser de muchos tipos, desde un sencillo cuaderno hasta esas libretas divinas que encuentras con pegatinas en armonía de color. Sin embargo, lo que tienen en común todos estos diarios es que están nuevos o casi nuevos y cargan con ellos un mito que impide avanzar.

El mito dependerá de la persona dueña del objeto en cuestión. Y partirá de las creencias que dicha persona tenga y del propósito que le asigno a su diario. 

¿Has tenido alguna vez la intención de hacer un diario y te quedas a medio camino? ¿Te da temor la hoja en blanco o quieres que te quede tan hermoso que no haces el intento de empezar? Sigue las acciones y ejercicios que hoy te he dejado por aquí y cuéntame en los comentarios el resultado o dudas que tengas.