Cómo reconocer la intuición es el primer paso para aprender a utilizarla.

 

Pensando en la intuición, me puse a echar para atrás el disco, aclaro que soy de esa época, aunque me actualice con los chips. Recordaba mis primeras experiencias y como mi intuición me habitaba desde entonces. Siempre he sido amiga de la soledad, me gusta tenerla cerca, aunque le tenía miedo cuando era pequeña. Con aquellas edades, antes de los cinco años, cuando debía enfrentar esa soledad asustadora, mi intuición aparecía y me acompañaba.

 

Era pequeña y no tenía idea que esa compañera era mi intuición.

 

Hoy, aquí, frente a mi pantalla escribiendo, quiero agradecerle, porque fue mi compañera incondicional cuando no comprendía lo que ocurría a mi alrededor. Mi intuición le dio sentido a mis acciones y a mis inquietudes. Con ella me hice amiga de mi soledad y de mi creatividad.

 

Años después, cuando te ves inmersa en el mundo de las reglas y el “deber ser”, donde te esfuerzas por encajar. Este esfuerzo puede llevarte a la desconexión con tu intuición y a llegar a pensar que necesitas a otros para que te ayuden a tomar decisiones. Puede ser que llegues a sentir que esa vocecita en tu interior tal vez esté equivocada. Esta sensación puede presentarse en varias etapas de tu vida. Sin embargo, tu intuición está allí y muy seguramente te ha salvado en muchas ocasiones.

 

 

Una experiencia que seguro te ha ocurrido al menos una vez:

 

Te ha pasado que estás en algún lugar o con algún grupo de personas y sientes que no encajas, que ese no es tu lugar? Pues, no sientas temor de esta sensación. Permite la experiencia para conectarte con ella. Acepta la información que te brinda… observa!

Hay información que tu sabiduría interior te quiere compartir. Con esta información puedes decidir si te quedas o te vas. Esto ocurre en segundos, porque la mente enjuiciadora aparece veloz para decirte lo que “debes hacer”. Antes de inquietarte, haz silencio… escucha y entonces decide!

No temas equivocarte, porque esa opción siempre está ya sea que decidas desde la intuición o desde la razón. Solamente, te vas a dar permiso de sentir.

 

Si has vivido momentos con ese, bueno sabes de lo que hablo. Por eso te propongo que pasemos al mejor momento: el de fortalecer esta unión entre tu y tu intuición. Que no sea más una vocecilla tímida, que sea como el viento que sopla con sabiduría la dirección de tu vida.

Si llegas a ella, es porque has vivido el poder curativo de la creatividad.

 

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Mónica Garzón Ruiz

¿Qué es la intuición?:

 

Eduard Punset afirmó:

“Si tenemos que tomar una decisión, es preferible dejarnos guiar por la intuición y no por la razón”.

 

La intuición es un conocimiento al que se llega por otros caminos no racionales, por lo cual no pueden ser explicados o verbalizados con facilidad. Por eso, la intuición se puede identificar más a nivel de sensaciones e información no verbal.

 

Así que te vas a dar permiso de confiar en tu intuición porque ella es tu conocimiento en otro lenguaje. Es tu sabiduría! Si no la percibes, es por tu mente llena de pensamientos y juicios. Aunque creas que no sabes, suelta los juicios y te encontrarás con tu intuición. Recuerda que la mente es mas deductiva y del mundo de los objetos, de lo concreto.

 

La intuición, además de ser el conocimiento sensorial y no verbal acumulado en ti, es una vía para conocer tu realidad, para llegar a elegir si el camino que quieres es el adecuado o no para ti. Esta elección funciona diferente a la de tipo racional. La elección intuitiva es inconsciente e involuntaria, por lo cual es más rápida. La intuición no da explicaciones y va muy conectada con tus sensaciones. Entonces, tu tienes dos forma para tomar decisiones:

 

  1. Por medio de la razón: donde utilizas el pensamiento deductivo, los juicios y los hechos.
  2. A través de la intuición: No ofrece razones, cree en lo que quiere decidir gracias a sensaciones, percepciones y emociones.

 

Sin embargo, ninguno de los dos procesos te garantiza que no te vayas a equivocar. El error puede presentarse en cualquiera y ya sabemos que el error forma parte del aprendizaje mismo. Ahora bien, si te equivocas después del uso de la razón, siempre encontrarás explicaciones, mientras que con la intuición no y es allí donde se abre la duda. Comienzas a dudar de ti misma, pero… ¡alto!

 

La duda es parte de tu mente y sus juicios. Sigue adelante conectada con tu sabiduría interior y tu amor personal, solo de esta forma podrás aprovechar tu intuición.  Como te decía, siempre tienes la intuición a tu favor. Y si no lo crees, pregúntate: ¿Cuántas veces te ha salvado tu intuición? Estoy segura que muchas veces. Sin embargo, nuestros pensamientos pueden estar desconectándonos de nuestra intuición. Entonces, mangamos abierto el canal de conexión con ella.

 

 

¿Cómo aprender a reconocer la intuición?:

Si la intuición está fuera del sistema lógico y verbal, aparece a través de sensaciones que pueden quedar en tus zonas oscuras, detrás de tus pensamientos y juicios. Para enriquecer el reconocimiento de tu intuición te dejo aquí 8 ejercicios:

 

 

8 ejercicios para aprender a reconocer la intuición:

1. Aprende a soltar tus pensamientos: Cuando te encuentras atrapada en los “no puedo”, el miedo y la duda, selecciona los pensamientos que están allí y diles: “Te puedes ir, no te necesito. Se lo que quiero hacer”. Si quieres aprender a manejar tu miedo, ven a leer: Un cambio en la visión del miedo.

2. Toma consciencia de tus emociones: Acepta tu miedo, pero también la sensación de aventura que tu miedo encubre.

3. Ten presente tu cuerpo y lo que él te dice cuando percibes tu intuición activa.

4. Practica la meditación a diario es un ejercicio excelente de conexión interior.

5. En tu intuición está tu sabiduría conectada con tu espiritualidad, así que activa tu práctica espiritual y te encontrarás con tu intuición.

6. Haz ejercicios de visualización que te lleven a lugares de conexión interior, por ejemplo ambientes naturales.

7. Programa tus sueños: Puedes hacerte las preguntas de lo que quieres resolver, sin aferrarte a los juicios, si no dejando en libertad la pregunta. Procura anotar lo que sueñas y valorar poco a poco la evolución de tu capacidad de programar tus sueños y reconocer en ellos posibilidades.

8. Confía en ti y presta atención a esas sensaciones que te llevan a la intuición.

 

Así que… a trabajar!

Vamos a conectarnos con nuestra sabiduría interior y cuéntame con cuál de estos 8 ejercicios quieres comenzar.

Yo me iré a dar una caminata entre árboles, esto siempre me ayuda a conectarme!

Si quieres algo más para profundizar, toma una sesión gratuita conmigo y resolveremos tu situación.