Construir tu proyecto de vida significa, ¡Iniciar por ti!

 

Cuando te enfocas en mejorar tu negocio o proyectarte en tu trabajo, cuando quieres cumplir con tu roles como mamá, pareja, hija, amiga, etc. entregas tu energía y te vas “perdiendo” entre todas las tareas que lleva esta entrega. Y aunque esta concesión sea hermosa y gratificante, si no te recargas y te re-inventas cada tanto tiempo, terminarás agotada y sintiéndote perdida. Tu proyecto o emprendimiento más importante es tu proyecto de vida. Comprender tu historia, valores, herencias y motivaciones, vienen a ser la base sobre la que te ubicas para avanzar en los desafíos de tu vida.

 

Podrías decir que conoces tu historia, aunque no siempre recuerdes los hechos tal como ocurrieron.

 

Sin embargo, se vuelve crucial profundizar más allá de lo que has entendido como “tu historia” pues la gran noticia es que eres más que ese relato que te has contando una buena cantidad de veces a ti misma.

Ahora es el momento de mirarte a ti misma como en un espejo y reconocerte. Es el momento de hacerte las preguntas e ir más allá:

¿Qué estás buscando?

 

La respuesta es a ti misma.

Pregúntate entonces:

 

¿Dónde estás buscando?

 

¿Afuera o dentro de ti? Muchas veces estas búsquedas las habrás hecho “afuera”, porque lo tangible es más fácil de entender. Pero allí no está lo que buscas… allá afuera no estás. Existen “dentro”, profunda, llena de secretos y emociones.

 

Por ello, la búsqueda interior resulta todo un desafío. Te invito a tomarlo en tus manos y reconocerte como una exploradora de tu ser.

Te puedo decir que yo misma casi me volví una experta en buscar “afuera”. Sin embargo, la verdadera buscadora sabe que el tesoro no se encuentra a simple vista.

 

¿Eres una buscadora?

Me di cuenta de que ya era una buscadora desde niña. Parte de mi proceso de indagar por dentro me llevó escribir mis sueños y proyectos.

 

A ti, que también eres una buscadora te invito a que indagues en tu memoria. Que recuerdes las veces en que “conectarte” fue un placer. Documenta los elementos que te ayudaban entonces: libros, juguetes, diarios y anota cómo te sientes al recordarlos…

 

 

¿Cómo era esa niña que jugaba consigo misma? ¿Quieres saber si eres una buscadora?…

Entonces necesitas saber que…

Las buscadoras atesoran…

 

Todavía tengo un libro de cuentos de los hermanos Grimm. ¿Recuerdas a la Bella Durmiente o Hansel y Gretel? Pues sí, este libro siempre me recuerda lo fuerte que puedo ser cuando estoy centrada en mi. Este libro me acompañó en ocasiones en que debía quedarme sola.

Creo absolutamente que reconocer tus fortalezas y tenerlas presentes aún en momentos de desafío, es muy importante. Cuando he trabajado procesos de duelo, parte del trabajo para sanar y seguir adelante es comprender lo que se tiene ya: las experiencias, los encuentros… Todo lo que te queda de aquello que ya no está.

Muchas veces cuando pasas por una situación crítica, pierdes la perspectiva y dejas de lado la fuerza y la intuición que posees, tu sabiduría. La buscadora lo atesora porque sabe que lo va a necesitar. Pensando en tus tesoros guardados…

 

¿Por cuál de ellos darías gracias en este momento?

Las buscadoras no se rinden:

Efectivamente, una buscadora es persistente, no se rinde en su tarea porque sabe que tarde o temprano va a encontrar su tesoro. No me he rendido y se que tu tampoco.

 

A los 56 años, luego de criar a sus hijos, mi tía decidió ser Odontóloga. Hoy es una gran trabajadora y no ha dejado de lado ser bisabuela, esposa, tejedora y otras tantas cosas más. Estoy segura que la fuerza encontrada para su proyecto salió de ese tesoro interior que ya había encontrado.

 

Tu tarea aquí es continuar. No te rindas, persiste y ve construyendo tu mapa.

 

Una emprendedora además de buscar en sí misma sus habilidades, gustos y pasiones, se busca a sí misma. Sí!, en cada paso de tu proyecto vas a ir encontrando quien eres y lo compartes con los demás.

Sin embargo, este proceso de descubrimiento personal no viene embotellado o en recetas. Al contrario, es creativo y único para cada una y más allá de la meta, lo que más te enriquece es el viaje.

Este no es un viaje cualquiera y no lo haces sola. Es un ir y venir entre lo íntimo de la soledad y lo cálido del encuentro grupal.

Recuerda que como mujer, te encanta el encuentro, el caminar en compañía. Así que la clave del avance y del acercarte a lo que buscas implica espacios de encuentro.

¿Cómo va tu viaje de auto-descubrimiento?

Continua hoy incluyendo estos elementos:

  • Comprender que vives en ciclos ascendentes de conocimiento y sabiduría.
  • Cuando terminas un ciclo para iniciar otro, hay cosas que dejas y cosas que atesoras, mantenías presentes en tu corazón.

Recuerda que cada ciclo implica cuatro pasos:

  1. Mirarte
  2. Reconocerte
  3. Aceptarte
  4. Integrarte.

Continua tu viaje, emprende nuevos ciclos, atesora tu sabiduría y comparte esta información con quienes reconoces como buscadoras. Además, cuéntame acerca de tus tesoros, estoy ansiosa por escucharlos.

A tu búsqueda integra el ingrediente más importante, el amor.

 

El amor al emprender es clave a la hora de iniciar el camino de la aventura. Sin importar que tu emprendimiento sea profesional, académico o personal; definitivamente el amor y la pasión son ingredientes casi mágicos para cualquier receta.

 

Y que lo diga yo!, pues al iniciar mi trabajo en el mundo “on-line”, comenzaba imaginando cómo sería este espacio y lo que llegaba a mi mente eran primero muchas ideas desconectadas sobre mi experiencia, preferencias, aprendizajes… Todo aquello eran como piezas de rompecabezas, que tendría que ir uniendo en el camino mientras consolidaba los primeros pasos.

 

Fue en el momento en que logré tener la idea más armada acerca de lo que sería este proyecto cuando… me enamoré!

 

Si!. Surgió en mi una pasión, que inicié con todo de una vez. Instalé la página con su blog, los cuales diseñé yo misma con toda esta sobre carga de energía pasional. Me acompañé de maestras formidables, de las cuales continúo aprendiendo y comparto con varias comunidades en línea, un tesoro definitivamente para mantener vivo un emprendimiento de este tipo. Sin embargo, sabiendo que esto es un proceso al que le voy dando forma diariamente, que implica desafíos en muchos temas y al cual debo balancear como mi vida de familia, me hice la pregunta:

 

 

¿Cómo aprovechar la pasión al emprender?

Por sí solos, el amor y la pasión no aclaran el camino del emprendimiento y si los pierdes de vista pueden agotarse, pues son tu propia energía. Recuerda que en términos del amor, esto puede parecerse a veces a una relación. Puede suceder que de repente, llegues a sentirte perdidamente enamorada entregándote apasionada en busca de tu deseo, avanzando a toda máquina entusiasmada sin tomar en cuenta todos los factores que intervienen en lo que quieres hacer. Este estilo de enamoramiento puede llevarte alguna decepción si no eres realista. También puede ocurrir, que intentes una cosa y otra o que estés en duda de por dónde empezar. El amor no irrumpe de repente, si no que te lleva un tiempo hasta lograr dar con el amor de tu vida.

 

En todo caso, cualquiera que sea tu experiencia amorosa contigo misma y sueños por realizar, vale la pena reflexionar un poco la evolución del amor y la pasión a lo largo de la vida de tu emprendimiento, pues puedes aprender a dosificar tu energía y balancear mejor tus decisiones.

 

 

En definitiva para mi…

Emprender tiene todo que ver con el amor. Evoluciona como en cualquier relación y puedes aprovechar ese impulso de energía en cada etapa, comprendiendo como fluye. Puedes ver como evoluciona desde el primer encuentro con tu idea, las emociones que aparecen, subidas y bajadas entre las certezas y las dudas, hasta que consolidas lo que quieres. Es así como te muestro a continuación la evolución del amor y lo que puedes hacer en cada etapa.

 

 

Etapas en el amor:

 

Enamoramiento:

Esta es la fase más pasional y menos racional de todas. Es el momento donde toda tu energía fluye en función de tu proyecto y donde te nutres de una alta creatividad y productividad. Por ello, es el momento ideal para definir tu rol emprendedor. Aunque debas estar participando activamente en todas las áreas del negocio, ya puedes visualizar qué puedes ir delegando en el futuro para concentrar tu tiempo y tu talento en los aspectos clave.

Aprovecha para capacitarte y fortalecer así tus habilidades técnicas menos desarrolladas y las que sabes te ayudarán a avanzar ahora que estás llena de energía.

Comunica al mundo lo que haces y tus metas futuras, aprenderás mucho de los demás.

Establece los objetivos iniciales en cuanto a tiempo disponible y niveles de inversión que puedas hacer. Estos pasos te ayudarán a fortalecer la confianza en el proceso, disminuir el temor a lo desconocido y llevar a la realidad tus sueños.

 

Amor romántico:

En esta fase la euforia se mantiene, por lo que la motivación es clave en este momento. Cuídala incluyéndote a ti misma.

Consigue un planificador o agenda, puede ser uno que tengas visible en tu lugar de trabajo y organiza tus tareas, identifica lo que debes hacer repetidamente y ubícalo en el calendario como una rutina diaria.

Incluye en tu organización tus tiempos personales y familiares, valora cuales tareas puedes hacer mientras acompañas a tus hijos.

Aliméntate bien y realiza ejercicio periódicamente, esto te ayudará a recargar energía.

 

Compromiso:

Ya en esta fase, se han vivido las experiencias suficientes como para saber cual es tu mejor ritmo laboral, de que forma tus clientes se siente mejor contigo y el balance hogar-tu-emprendimiento. Tienes claro muchos de tus desafíos superados y eso te ha enseñado buena parte de tu potencial. Ya sabes como manejar tu cansancio y que áreas te presentan dificultades.

Realiza un recuento de este recorrido, tus aprendizajes, lo mejor que te ha pasado y el reto por el que te vas a desafiar. Luego escríbelo y establece tu compromiso contigo misma y lo que vas a lograr. Vuelve a tu planificador y define allí el como y cuando de tus propósitos renovados. Esto te dará una nueva visión de la que acompañarás el resto del camino.

 

Madurez:

Esta etapa significa consolidación. Has cumplido con varias fases de tu proyecto y puedes ver como ya va tomando su propio ritmo.

Ya sabes qué puedes esperar de ti misma y conoces tu potencial. Estas lista para nuevas transformaciones.

 

Aprovéchalo!

 

 

Como puedes ver, el amor y la pasión son parte de un proceso cíclico, donde vas creciendo y transformándote junto con lo que amas.

 

Para que este proceso fluya conectado con tu realidad y tu potencial quiero agregar las “5 libertades” de la terapeuta Virginia Satir. Estos son enunciados que puedes hacer tuyos a la hora de trabajar con tus emociones mientras emprendes.

 

Más allá de centrar tu atención en… “Y fueron felices para siempre”

 

Mantén tu energía a la vista y observa:

 

¿Cómo fluye tu energía a lo largo de la semana? y a lo largo del día?

 

¿En qué momentos colocas tus tiempos de descanso y distracción?

 

¿Qué puedes hacer en esos tiempos, que te recarguen? ejercicio… comer un delicioso plato de frutas… leerte aquel libro que te espera… tener una buena conversación.

 

¿Qué puedes hacer para seguir madurando el amor por tu proyecto?

 

Responde a estas preguntas y construye un plan que te ayude a balancear y seguir tu camino.