¡Todo en la vida es movimiento! Sin embargo, sería imposible comprenderlo sin la existencia de la quietud. Así, sería imposible comprender la luz sin la presencia de la sombra. Es a partir de estas oposiciones donde la persona es desafiada a elegir y con ello a mejorar.

En términos de reinventarse, el permanecer estacionados, quietos y esperando que las cosas sean diferentes, lleva a la persona, al autoengaño. El desafío aquí es tomar la incomodidad en tus propias manos, como una tarea tuya y proceder a activar los pasos para tu reinvención personal.

Los cambios pueden venir de muchas partes:

Existen los cambios que vienen del entorno, aquellos que sin avisar se presentan revolcando todo a su paso. Los hay también internos con la fuerza de un volcán diciendo basta, no más! También están los que se llegan muy despacio, poco a poco, casi como pidiendo permiso para ocurrir.

En mi vida personal, he vivido cambios de todo tipo: lentos como el crecimiento que experimentamos durante la infancia y acelerados como las 2 migraciones que viví siendo niña. Son mi percepción de estos cambios y sus consecuencias, los que me empujan a estar aquí compartiendo contigo lo que he aprendido acerca de la reinvención personal.

¿Todos los cambios me obligan a una reinvención personal? ¿Cómo manejar las emociones que surgen en el proceso? y ¿De qué manera puedo comprender las implicaciones de ello en cada persona? Son algunas de las preguntas que siempre llevé conmigo, hasta que aprendí a construir esas respuestas.

Si, desde pequeña he viviendo cambios para los que no estaba preparada, como muchos otros seguramente. Sin embargo, experimenté estos procesos desde mi propia sensibilidad, aprendiendo acerca de lo que significa un duelo, el dejar ir y luego aprender a continuar, diseñando paso a paso mi ruta de vida y el mapa que orientara el camino.

Estas experiencias han sido el “caldo de cultivo” de una práctica profesional llena de sentido. No ha sido casual que mi formación esté en la psicología y el arte. Como psicóloga he podido adquirir las herramientas necesarias para ayudar a sanar a otros con sus travesías por la reinvención personal. Con el arte he construido una práctica creativa y curativa a la vez.

 

Ante los cambios también existen diversas formas de reaccionar:

Ante los cambios están quienes lo toman como a un toro por sus cuernos y se lanzan sin pensar mucho en cómo terminarán. Hay otros que lo piensan y lo piensan, miden posibilidades y riesgos. Y es hasta cuando tienen clara su balanza, donde dan el paso firme y decidido. Están también aquellos que cierran sus ojos y se aferran a lo que tienen. Aunque saben que el cambio viene, esperan a que pase para luego seguir en su misma situación. Finalmente, vemos a quienes solos no los mueve nadie. Buscan compañía para dar el paso y sólo así, en “equipo” se arriesgan y caminan enganchados.

Como ves, hay muchas variantes en esto de la reinvención personal y como siempre digo: “para la vida, no hay recetas”. Sin embargo, si hay mapas. Algunos ya recorridos y otros dispuestos a ser creados por ti.

Mi propia reinvención personal:

Mi reinvención personal es un camino sin fin. Está lleno de descubrimientos, sorpresas y aprendizajes. El más importante de los aprendizajes es que cuando me he reinventado no dejo atrás lo que fui, si no que sumo a mis tesoros lo que soy y hago hoy. Y allí está la clave de esto.

Olvídate de que debes sacar de ti todo lo que antes viviste para dar lugar a lo nuevo por venir. ¿Qué haces con todo lo que has aprendido? ¿Cómo logras no repetir la historia si no la integras antes en ti?

La reinvención personal funciona en espiral con ciclos que se encadenan uno tras otro. Dependiendo de como estés viviendo este ciclo, así será el nuevo por iniciar.

Si tu ciclo es “negativo” o “vicioso”, no logras observar con claridad hacia donde quieres dirigirte y vives en las redes del juicio personal. Si al contrario, tu ciclo es “positivo” o “virtuoso”, eres capaz de observar y crear ese mapa para tu crecimiento personal.

Si eres de esas personas que quieren crear su propio mapa y evolucionar sus ciclos progresivamente, aquí te dejo algunas herramientas para que prepares tu viaje. Espero lo disfrutes y me cuentes los resultados.

 

7 pasos clave para el cambio personal:

  1. Acepta tu incomodidad y necesidad de cambio:

Antes de definir qué quieres cambiar, es muy importante aprender a tomar conciencia de qué te invita al cambio. No siempre son sensaciones satisfactorias y placenteras. Muchas veces son lo que yo llamo “incomodidades”. Estas incomodidades pueden ser sentidas tan suaves como un pequeño disgusto o tan intensas como el deseo de huida. Entonces por incomodidad puedes entender: la tristeza, enojo, En todos los casos, es mejor iniciar por comprender que es la incomodidad de la situación lo que debo aclarar primero, para luego poder concentrarme propiamente en el ajuste o el cambio. Se trata entonces, de observar la conducta o síntoma (por ejemplo ansiedad) y comprender que ante la presencia de ansiedad puedo hacer varias cosas para manejar, esto sería por ejemplo, cuidado en la alimentación, ejercicio, lectura y buena compañía.

Para lograr aceptar la incomodidad es importante identificar el lenguaje interior. Cuál es este? pues las voces que te frenan, culpan y preocupan haciendo que tu incomodidad aumente dentro de ti. Y te preguntarás como manejar este lenguaje interior? Bueno, una forma es escuchando sin juzgar lo que te dices e identificando el diálogo repetitivo y automático. Generalmente, este diálogo es el que te impide el cambio llevándote a repetir siempre los mismos pasos que no dan la solución que tu buscas.

 

  1. Define ¿qué quieres cambiar?:

Luego de separar el discurso paralizante y colpógeno, llega el momento de definir el cambio. Este cambio ha de venir desde dentro tuyo, esperar que sea el otro quien cambie, no va a funcionar. En ocasiones tu energía se enfocará en provocar el cambio en el entorno o de justificar no cambiar en función del mismo entorno. No cambio porque él/ella/eso no cambia. O he tratado de que cambie, porque yo ya realice los cambios.

Entonces responde estas preguntas:

¿Para qué voy a realizar el cambio? ¿Cómo lo voy a hacer? ¿Cuándo espero tener avances en dicho cambio?

De esta forma vas construyendo un proceso constante en el cambio. Significa un ejercicio a practicar cotidianamente para desarrollar tu destreza a la hora de identificar caminos que quieras recorrer y oportunidades que desees tomar. Para iniciar el cambio piensa en una situación en la que hayas experimentado un cambio personal:

¿Cuál fue la situación? ¿Qué aprendiste al realizar el cambio? ¿Cómo afectó tu vida este cambio? ¿Qué condiciones ayudaron a realizar el cambio?

Esto te dará un panorama a partir de hechos reales acerca de tus logros en términos del cambio. En mi experiencia con pacientes y clientes, he visto como ante la urgencia por resolver la situación, existe una especie de visión de túnel, donde aparece rigidez mental que no facilita recordar los éxitos pasados. Al percibir el panorama sombrío, la mente solo recuerda lo negativo y deja en el olvido logros y aprendizajes.

 

  1. Trabaja en tus mecanismos defensivos:

Todo proceso de cambio puede poner en acción tus mecanismos defensivos. Es importante que los puedas ir detectando para manejarlos durante el proceso y aprender como te conectas gracias a esto. Te describo cuatro formas generales de mecanismos defensivos:

Negación ante la alteración de la cotidianidad: En este caso la persona niega o pretende ignorar la realidad que enfrenta.

Miedo a lo desconocido y al fracaso: La realidad cambiante exige de la persona enfrentar retos y superar aspectos personales que le permita funcionar más adecuadamente en nuevos entornos.

Egocentrismo, pues nos aferramos a logros pasados y no enfrentamos nuestras áreas por mejorar y todo lo nuevos que podemos aprender.

Anomia, donde la falta motivación lleva a la persona a no ver como importante para sí misma el asumir responsabilidades y seguir los lineamientos sociales esperados en su contexto.

 

  1. Escribe tu compromiso:

El compromiso es algo más que una decisión. Es la decisión personal más la comprensión de los factores que construyen tu motivación para sostener en el tiempo esa decisión. Esta motivación comprende:

Quien Soy?: Conlleva comprenderte a ti y tu relación contigo misma y los demás. Aceptar que eres parte de tu entorno y que ello significa unir tus valores, pensamientos y acciones para mostrar quien eres.

Qué debo hacer?: Sobre la base de quien eres, formas tus acciones y tomas tus decisiones en cuanto a lo que quieres hacer y lograr en tu vida.

Qué sentido tiene la vida?: Descubrir el sentido de la vida, facilita la construcción de la identidad propia e ilumina el “qué hacer”.

 

Confianza en ti misma: Suelta los juicios hacia ti misma o hacia los demás. En cambio trabaja en ti misma, aprende nuevas cosas que te ayuden a acercarte a lo que deseas. Ente lo que deseas hacer, piensa más en función de posibilidades, de esta forma tu creatividad estará siempre activa y deja de lado palabras como “nunca” o “siempre”, cámbialas por: “a veces”.

Disposición hacia el desafío: Significa tu capacidad para plantearte nuevos retos y poco a poco acercarte a tus sueños.

 

  1. Valora tus recursos personales:

Los recursos personales son todas aquellas cualidades, aprendizajes y experiencias que hayas acumulado a lo largo del tiempo. Además, comprende lo nuevo que necesites adquirir para continuar tu cambio personal. Completa tu lista tomando en cuenta tus experiencias pasadas, redes de apoyo (amigos, familia o compañeros), tus fortalezas personales.

Además, es importante tomar en cuenta lo que necesites como nuevas habilidades, trabajar con tu autoconfianza y aprender a manejar el sentido de fracaso como experiencias y la tolerancia a la frustración.

 

  1. Activa tu plan de acción:

El plan de acción requiere en principio el establecimiento de hábitos. Valora las acciones cotidianas que puedes constituir como rutinas o hábitos, por ejemplo: tiempos de alimentación, ejercicio, lectura, tiempos familiares y sociales. Recuerda que tu más valioso recurso es tu tiempo y para sostener tu compromiso un buen plan de acción y una agenda son vitales. En el documento que facilito con esta entrada te doy una guía de plan de acción que puede ayudarte.

 

  1. Avanza con un seguimiento continuo:

El seguimiento se trata de revisar de forma periódica tu plan de acción y definir las acciones concretas con que vas a mejorar lo necesario y celebrar lo logros. Entonces, llena tu plan de acción y valóralo con una agenda para definir fechas sin saturar tu tiempo demasiado. Define los tiempo de revisión de tu plan, puede ser semanalmente y registra tus mejoras y necesidades de cambio.

Aplica estos 7 pasos para la reinvención personal y cuéntame tus resultados.

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